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Lengua y Literatura
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El
uso del lenguaje es tan natural para nosotros que infinidad
de veces cometemos la falacia de pensar que, porque
podemos hablar e incluso escribir, conocemos las posibilidades
y riquezas de nuestra lengua. A diferencia de lo que
sucede en otras materias, en el estudio de la lengua
se trabaja con un material que todos conocemos y manejamos,
al menos respecto de los usos comunicacionales habituales,
lo que lleva a veces a realizar un esfuerzo mayor para
concientizar la importancia de la reflexión y del aprendizaje
formal del lenguaje.
Así, un saber progresivo y adecuado a cada edad de las
normas que regulan los distintos niveles de la lengua
- la morfología, la sintaxis, la semántica y la pragmática
- permite adquirir las competencias necesarias para
abordar cualquier otra área del conocimiento. |
La
lectura y la comprensión de textos, la posibilidad de
hacer resúmenes y de identificar las ideas principales,
la enunciación de los conceptos, el desarrollo y exposición
de los argumentos propios, la posibilidad de explicar
lo que se sabe, son habilidades absolutamente ligadas
a un uso fluido del lenguaje, que sólo es posible a partir
de un trabajo continuo y sistemático.Por otra parte, la
Literatura acerca una dimensión distinta de la palabra.
La Literatura abre el lenguaje, lo lleva a extremos imprevistos,
juega con el sinsentido y con la ambigüedad, salta por
sobre la norma, enriquece el idioma, le habla a cada lector
como si se dirigiera exactamente a él. Leer Literatura
es una práctica específica y a veces difícil, que necesita
del deseo y la atención del lector, y por lo tanto le
exige cierta actitud que otros textos no requieren. Que
los alumnos estén en contacto permanente con libros, lean
y escriban siguiendo reglas de género e innovando a partir
de ellas es uno de los objetivos principales de la materia,
a lo largo del aprendizaje.
Estamos convencidos de que eso los ayuda a formarse como
personas sensibles, abiertas a lo nuevo, creativas, y
, sin duda, más libres.
Cómo
Trabajamos
"Hablar y escribir,
contar y pensar, es transcurrir, ir de un lado a otro,
pasar. Un texto es una sucesión que comienza en un punto
y acaba en otro. Escribir y hablar es un camino: inventar,
recordar, imaginar una trayectoria, ir hacia. Al escribir
emitimos sentidos y luego corremos tras ellos. El sentido
es aquello que emiten las palabras y que está más allá
de ellas."
Nos planteamos como propósito general
hacer del aula una comunidad de lectores y escritores en el marco de la cual los alumnos puedan desplegar sus
propias posibilidades y avanzar como intérpretes y productores
de textos.
En cuanto a la lectura, trabajamos con planes
lectores en todos los niveles de escolaridad
de nuestra escuela.Se trata de una selección cuidadosa
y variada de diez textos literarios aproximadamente por
año, que puedan servir de puente con los contenidos de
cada nivel de aprendizaje. Mediante la lectura de literatura
se pone en contacto al alumno con otro tipo de lenguaje,
con posibilidades imprevistas, con trayectos imaginarios
que pueden ser un juego, un misterio y también un trabajo.
Progresivamente se incorporan los géneros literarios,
y la variación de estilos y de autores sirve también como
modelo para la propia práctica de la escritura. En los
distintos niveles de la escuela se trabaja con la lectura
de imágenes, predicciones, anticipaciones lectoras, comprobaciones
de lectura; desde autores de literatura infantil hasta
llegar a aquellos mundialmente reconocidos y consagrados,
de la literatura nacional, latinoamericana y europea.
La selección se hace respetando criterios múltiples: zonas
geográficas, épocas, géneros, estilos.
Por otra parte, entendemos la escritura como una
búsqueda personal de la expresión, una compleja relación
que se establece entre el escritor y su texto; un
juego de espejos, suposiciones, implicancias en las que
el que escribe imagina a su lector y viceversa. Escribir
es un proceso muy parecido al que utiliza un niño para
jugar con un juego de construcción: agrega, añade, suprime,
retoma, muestra un cambio continuo hasta conseguir un
producto o versión final.
Para propiciar la formación de lectores y escritores competentes,
se diseñan talleres de lectura y escritura,
cuyo propósito es involucrar a los alumnos en una amplia
gama de situaciones de lectura y escritura, y asegurar
que éstos puedan ejercer derechos del lector y del escritor.
Entre ellos, formular anticipaciones, elaborar interpretaciones
propias sobre los textos que leen, y producir textos en
función de propósitos valiosos; disponer del tiempo necesario
para planificar, escribir sucesivas versiones, replanificar
y revisar sus escritos; finalmente , escribir para publicar
ante los posibles destinatarios, sus compañeros, docentes,
padres.
De este modo, el Primer Ciclo se centra
en la alfabetización inicial, entendida como el inicio
de la formación del lector y el escritor. El lenguaje
oral se concibe ante todo como instrumento de interacción
cognitiva, y es en este contexto que se incluyen algunas
situaciones formales de comunicación. En este ciclo se
planifican actividades más lúdicas sobre un trabajo de
exploración lectora y producción de textos, básicamente
de formato narrativo.
El Segundo Ciclo enfatiza la preparación
para otros trabajos intelectuales - incluyendo múltiples
oportunidades de leer y escribir para estudiar -, propicia
el acceso a nuevos géneros así como a autores y obras
de la literatura universal, promueve tanto el distanciamiento
crítico necesario para analizar los mensajes de los medios
de comunicación como el acercamiento a ellos por parte
de los alumnos, en tanto productores de mensajes dirigidos
a un público desconocido y extenso. En este ciclo se sistematizan
los contenidos referidos a la gramática, la normativa,
sobre la base de los textos producidos y leídos; asimismo
se los inicia en la lectura de textos más extensos, como
la novela, y en la producción de monografías, trabajos
de investigación, a partir de hipótesis simples.
En el nivel Secundario se conjugan y
sintetizan los contenidos lingüísticos, literarios y gramaticales
en un modo de abordaje específico y disciplinar. La lectura
y análisis crítico de los libros, los contenidos específicamente
gramaticales de la materia, los distintos formatos textuales
de mayor complejidad, aparecen como ejes fundamentales.
Así se pasa del resumen argumental a la reseña crítica,
y luego a los textos expositivos y argumentativos, de
matriz ensayística. El taller de escritura, que los alumnos
tienen como práctica ya desde el Primer Ciclo, y en el
cual se compenetran con el oficio de escribir y corregir
su propia escritura, se continúa a lo largo de la escolaridad.
Los dos últimos años se hace un estudio minucioso y multidisciplinar
de quince obras extraídas de los títulos prescriptos por
la Organización de Bachillerato Internacional, a la cual
pertenece el colegio. A partir del análisis de las mismas,
los alumnos presentan dos ensayos escritos acerca de textos
originariamente en lengua extranjera y grabaciones orales
en las que se analiza algún aspecto de otros dos textos
de literatura española o latinoamericana, para finalmente
rendir su examen internacional al final de quinto año.
En él, los alumnos deben desarrollar un análisis comparativo
de las obras leídas, así como improvisar su punto de vista
sobre un texto desconocido. De este modo, se cierra un
ciclo fuertemente dedicado a la valoración de la palabra
como medio de comunicación y expresión de ideas, preparando
a los chicos para tener la precisión conceptual, y también
la sensibilidad indispensable que necesitarán en su desarrollo
como adultos. |
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